miércoles, 7 de enero de 2015

No te enojes.

No me importa tu nombre, no me importa tu edad, no me importa donde naciste, quién te crió y cómo.
No me importa si la pasaste bien o mal en la secundaria. Ni siquiera me importa si la hiciste. No me interesa tu vida, no me interesa contarte la mía.

No quiero que hablemos. Me interesa mucho que no hables, o que puedas quedarte callado por un largo rato. Me interesaría tener tu numero y llamarte alguna vez si quiero ir al cine, ir a caminar, o a las hamacas de Plaza Italia.
Solo te quiero para ir juntos a todos esos lugares donde queda raro ir sola.