miércoles, 11 de noviembre de 2015

Perdon Nahuela.

Tuve un sueño. No es horrible pero me ha dejado pensando lo suficiente como para hacer esta entrada.
Estoy yo con mi sobrina en brazos, en el sueño mi sobrina es una barbie. Y tambien tengo un bebote de nombre Nahuela que supuestamente es la hermana menor de mi sobrina. Es de esos bebotes con el mechoncito rubio en la cabeza.
Yo las acerco para que jueguen, cuando veo que el bebote le esta torciendo el bracito a mi sobrina-barbie. En ese instante yo le doy un golpe en la cabeza al bebote Nahuela, y le hundo la cara. Lo horrible es que ni siquiera fue una piña, fue un golpe de karate, con el borde de la mano.
Como sea, el bebote lloraba y ahora no puedo borrar de mi mente su cabeza hundida, y mi capacidad de pegarle a un bebe sin más. De alguna manera muy loca me siento culpable.
El sueño continua, obviamente. Me veo yendo con mi sobrina-barbie al kiosko a comprar chicles con tattoos, y pegandoselos en los bracitos para que se vea mas mala. Y diciéndole "ahora no te van a pegar mas"